El punto de partida: la documentación esencial
Primero, la escritura. No hay rodeos: si no la tienes, la casa no es legal. Busca la inscripción en el Registro de la Propiedad, allí está la firma que lo certifica. Luego, la licencia de apertura, esa hoja que indica que el municipio aprobó la construcción. Sin ella, cualquier techo es una sombra legal.
Visita al catastro: el mapa que lo dice todo
El catastro muestra la parcela, la superficie y la clasificación urbanística. Aquí descubres si la vivienda está en zona residencial o si está prohibido el uso que le das. Mira el número de referencia catastral; compáralo con la escritura y verás coincidencias o discrepancias que son señal de alerta.
¿Qué pasa con las obras sin permiso?
Si encuentras ampliaciones que no aparecen en la licencia, mala señal. Cada muro, cada ventana extra debe haber pasado por la oficina de urbanismo. De lo contrario, el ayuntamiento puede ordenar su demolición y tú acabarás pagando multas que no te gustan.
Los impuestos que no se pueden evadir
El IBI, impuesto que paga el propietario. Consulta la última factura; si el número de referencia catastral no cuadra, hay problemas. Además, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) debe estar liquidado; sin ese recibo, la venta está en la cuerda floja.
Servicios y certificados
Agua, luz, gas. Cada suministro tiene su contrato; revisa que el titular sea el mismo que figura en la escritura. Si el contrato está a nombre de otra persona, la casa podría estar bajo una tenencia irregular.
El truco definitivo
Aquí está el deal: llama al ayuntamiento y pide el certificado de habitabilidad. Ese documento, emitido por la autoridad competente, confirma que la vivienda cumple con la normativa de seguridad, salud y accesibilidad. Sin él, la casa no pasa de ser un sueño.
Y aquí es por qué debes hacerlo ya. No esperes a que el problema aparezca en una inspección. Revisa cada punto, cruza datos, y si algo no cuadra, busca asesoría legal. La prevención cuesta menos que una multa inesperada.
Para cerrar el círculo, visita este recurso que explica cómo comprobar una casa legal y pon en práctica cada paso antes de firmar cualquier contrato.